YO NO ESTABA PREPARADA PARA… MIS NIÑAS

¿Quién está preparada para los niños? Yo no, desde luego.

Me viene a la memoria el caso de Mauricia Ibañez ,que fue madre por segunda vez a los 64, de gemelos, y me recuerda también el caso de Carmen Bousada, que fue madre de gemelos a los 67 años.

Lo cierto es que yo siempre he sido partidaria de tener hijos cuando tu azotea estuviera bien amueblada. Hay gente que con 25 años lo tiene clarísimo: sus objetivos, sus metas, y gente que  por el contrario, a los 67 años cree que es cuando por fin está preparada para ser madre.

Lo cierto es que no podemos juzgar a nadie, ni por su corta edad, ni por ser demasiado avanzada.

Para la maternidad/paternidad , nunca se está preparado.

Pensé que los primeros años serían los más jodidos, nada más lejos de la realidad.

En los tres primeros años de vida, era trabajo puro y duro y falta de horas de sueño.

Por el contrario, desde que entraron al colegio nuestra vida cambió.

Ya no sólo tú tienes vida social, sino también tus hijas; Además conciliar vida familiar y laboral en España es tarea casi imposible.Cada día más empresas nacionales , se suman a ese nuevo reto,que nuestros horarios laborales sean compatibles con el horario escolar. Y yo estoy a la búsqueda de ese tipo de empresa.

Que vean un valor añadido al ser madre o padre, ya que creo que tiene muchos puntos a favor, tales cómo el compromiso, la responsabilidad, planificación, estrategia , negociación y marketing. Todos estos factores son primordiales para la vida familiar y se extrapolan a los asuntos laborales.

Tus primeros clientes o jefes son tus hijos. Ellos deciden o exigen unos servicios realizados por sus padres, y son los clientes o jefes más difíciles de contentar.

Negociamos los caprichos, planificamos sus tareas, nos vendemos ante ellos como superhéroes, y sobre todo son nuestra responsabilidad. Ya que nuestra principal tarea es ayudarles a crecer intelectual y físicamente.

Nuestros hijos son un proyecto de futuro: visión, misión, y objetivos.

Bueno que me ido por la tangente, pidiendo un trabajo compatible con mi vida, porque señores, sólo tenemos una vida y hay que disfrutarla al máximo.

Seguimos con las niñas y nuestro maravilloso presente.

Ahora me encanta conversar con ellas, y sentir que me escuchan a veces, sólo a veces. Su madre es palabra divina, están atentas a lo que digo y hago y ya tienen opinión propia, alguna veces no se corresponde con la mía, pero eso era de esperar. Olimpia siempre me lleva la contraria, siempre está rebotada, siempre quiere tener la razón, es igualita que yo, jajajaja. Por el contrario, Alma es una niña reflexiva , presta atención y sabe amoldarse a las circunstancias. ¿Cómo unas niñas de 7 años, tienen ya más que forjada su personalidad?

Ahora recuerdo perfectamente, lo que decía mi compi Toñi:; ” Xiquets menuts, problemes menuts, xiquets grans, problems grans”(Niños pequeños, problemas pequeños.Niños grandes, problemas grandes).

Veo que tenía razón , ya que cada día las cosas se complican y tienes que mediar, escuchar e intentar conciliar tus ideas con las de tus hijas.

Desde que pasé a formar parte de la larga lista del paro, he podido disfrutar y algunas veces odiar este cambio tan grande que se produce en los niños. Cómo cambian, de ser seres inocentes a tener preferencias, opiniones, y muchas cosas claras, para ser tan pequeñas.

Yo abogo porque nosotros como padres, estemos atentos a su desarrollo, y podamos compartir estos momentos con ellos; pero sin presionar, que sea una evolución natural. ya que tendrán que aprender de sus errores como hicimos nosotros. Pero de eso se aprende y se hace más fuerte. Vivir experiencias inolvidables, viajar conociendo culturas nuevas, diversidad, el conocimiento nos hace libres. Sin prejuicios, empezando de cero.

Quiero para ellas una sociedad más tolerante, menos egoísta y mucho más feliz, sin acoso, sin agresiones, aunque quizás sea demasiado pedir. Por ello confío que si les ayudo a creer como personas, ellas harán por cambiar esta sociedad, que aunque muchas veces odiemos somos parte de ella

Espero que reflexionemos sobre ello, y muchos de nosotros ayudemos a crecer a nuestros hijos cómo personas.

Muchos besos y feliz verano, volverá pronto con un nuevo post.

Imagen destacada: www.diverbebe.com

 

 

 

 

 

STOP “NIÑOS”

Me gusta tener conversaciones con los niños, por su forma de explicarte las cosas simples y llenas de sinceridad.

¿Por qué reñimos a los niños cuando dicen las verdades?: “Tu madre es gorda”, coño si es que es verdad para que negarlo. Estamos cohibiendo al niño al reñirlo; si le das importancia seguramente que volverá a decirlo de manera maliciosa pero sino le das importancia se le olvidará en dos minutos.

Pienso que muchas veces los padres somos los culpables de como actuan nuestros hijos…

Yo no es que sea perfecta, pero vamos, que si veo que están teniendo una actitud malísima, actuo por lo menos para intentar solucionarlo, pero hay algunos padres que literalmente pasan de sus hijos.

Me da pena porque son los típicos que dicen : “Es que me ha salido un hijo,,,,”, no perdona, no te ha salido tu lo has malcriado, sin querer pero lo has hecho. Los niños nacen en blanco y poco a poco vamos llenando el lienzo de colores. Pero madre mía,hay cada padre y madre….

“Intentan”  que sean los mejores en algo, no lo entiendo, creo que deberíamos preocuparnos  que sean felices, son niños no robots.

Yo recuerdo mi infancia ,sin mayor pretensión que ser feliz, ir al cole y jugar con mis amigos. Tenía una actividad extraescolar (gimnasia ritmica) y empecé con 8 años, antes ni de coña.

Ahora los niños con 3 años tienen actividades extraescolares todos los días, tienen que acabar estresadisimos, yo sólo de pensarlo me agobio.
Una amiga me contó que estaban pensando en algunos locales de ocio, restaurantes y cafeterías prohibir la entrada con niños, al igual que sucede como con los perros. Al principio me hizo gracia  para que negarlo, luego compartí su opinión.

Estoy totalmente de acuerdo. Explico el porque: Los niños cuando llevan cierto tiempo en un  restaurante empiezan a ponerse nerviosos y por ende a portarse fatal. Por lo tanto, creo que en algunos restaurantes debería haber un lugar de ocio para los más pequeños, una mesa con pinturas, folios, etcétera. Creo que eso ayudaría a que no se aburrieran en un restaurante y a que sus padres pudieran tener vida social.

Y que si una pareja , un grupo de amigos, una reunión de trabajo va a un restaurante y desea tener una comida tranquila y relajada, sin escuchar lloros y pataletas de niños, tenga la seguridad de que en ese restaurante no se admiten niños. Me encanta la idea, y eso que soy madre.

Quizás soy muy radical, pero no estoy preparada para aguantar  niños ajenos maleducados.
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