El pasado viernes, 10 de Febrero fuimos de excursión en autobús como cuando era niña, para conocer una de las fábricas de productos de belleza más conocida de España.
Estoy hablando de Germaine de Capuccini (www.germaine-de-capuccini.com), empresa alcoyana con más de 50 años de antiguedad.
Carmen Vidal es Germaine, está señora con espíritu emprendedor, y formada en la bella ciudad de París ,se dió cuenta que en su país de nacimiento Argelia, las mujeres cuidaban su cutis con productos naturales , y decidió que era un mercado a explotar y poder ofrecerlo a las mujeres españolas.
Eran los años 60 y la alta cosmética llegaba a la España del franquismo, en el cual las mujeres empezaban a ser dueñas de su destino.

Lo que más me sorprendió que una señora casada, madre de 4 hijos en los años 60, tuviera independencia para pedir créditos bancarios a su nombre, sin necesidad de la firma de su marido, ya que era una aventura propia , Sólo de ella, pero para todas las mujeres.
Su legado sigue vigente en la fábrica, ya que hay mayor número de mujeres entre su personal, que se encargan de cuidar los intereses de esta empresa internacional, dirigida a día de hoy por uno de los nietos de Doña Carmen.
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Me gustó la cercanía y el trato que nos dieron los empleados, representados por María Santonja (https://es.linkedin.com/in/mariasantonjablanes) de marketing y relaciones públicas, que nos acompaño durante toda la visita.
Primero nos enseñaron los laboratorios de microbiología donde se creaban los productos, crema, maquillaje, fragancia. Lo que me llamó muchísimo la atención es que tenían licencia de farmaceutica, por lo que sus productos cuentan con un exhausto testado en cuanto a materias primas, alergías, calidad.
Un dato curioso, aunque sus materiales de fabricación ya han sido analizados por sus proveedores, al entrar en su fábrica, vuelven a ser revisados de nuevo, por lo que esto me dejo más tranquila a la hora de tener que comprar algún producto suyo.
Después subimos a la primera planta para conocer el almacén de las materias, todas dentro de grandes salas, con una temperatura especial, y por supuesto esterilizados, sin ningún tipo de contaminación.





